Las lágrimas de Brayan reflejaban su
felicidad. Hace apenas unos días, decía que su corazón se sentía triste
porque no había podido inscribirse, y ayer, sentado en una esquina del
salón del albergue Ramiro De León Carpio, esperó intranquilo el computo
final, el cual no le dio tiempo de escuchar. Apenas el jefe de mesa
contabilizó el voto 23 —la mitad más uno, de los sufragios—, y sus
aliados lo abrazaron y empezaron a festejar.
Del otro lado
del salón, Martín Machón, quien terminó con 16 votos, solo observaba,
quizá preguntándose quiénes de los 24 votos que él esperaba se habían
decidido por otra planilla. Los jóvenes que llegaron antes de la
elección con carteles en mano y leyendas como “Machón te apoyamos” ya
se habían callado , y su acompañante, Eduardo Navas, no soportó, se fue
y lloró.
El otro candidato, Alejandro Coronado, era un espectador, aunque estaba satisfecho con sus cinco votos.
Las felicitaciones
Jiménez denominó la “nueva era del futbol”; el nuevo comité ejecutivo que tomará posesión el próximo 7 de diciembre.
Los presidentes de clubes, asociaciones y ligas, a fines o no, se
acercaron al nuevo presidente, como lo hizo Gerardo Villa, de
Municipal, quien externó su apoyo. “Se te hizo. Cuenta con nosotros”,
reiteró.
Así, Brayan continuó de abrazo en abrazo, mientras
en el parqueo del albergue estallaban los cohetes, y los dos buses de
turismo, esperaban a los votantes para ir a festejar.
Desde
ayer, Jiménez escribe una página en el futbol guatemalteco y, como el
mismo dijo, se encuentra desde cero y será su tarea buscar el fomento y
el desarrollo.